Un poco de historia
...
Fauna y Flora original
La fauna
típica de la región estaba compuesta por ñandues,
patos, garzas, gaviotines, perdices, peludos, cuices, tuco-tuco,
gatos monteces, zorros, iguanas, etc., “mucha de cuyas
especies, dice el Señor Rusconi, alcancé a
ver en 1930; igualmente el pagi o el puma Nahuel o jaguar,
guanacos y otros animales salvajes extinguidos en esos parajes
poco después de 1600”. La vejetación
de los aledaños del Riachuelo, se componía
de sauces colorados, sarandíes negros, seibos, así
como juncos y duraznillos blancos. En las lomas de la vegetación
era más variada; incluía algunas especies
silvestres, tales como enredaderas de mburucuyá y
garza mora, ñapindá, algunos cactáceos
y bosques de talas y espinillos.

Medio natural
(por el geógrafo Afredo Horacio Grassi)
Lomas abarcaba
dos siglos atrás tres grandes establecimientos rurales:
El Cabezuelo o Estancia de Zamora, Santa Catalina o Estancia
de los Avellaneda, y San José o Estanzuela de los
Arces, siendo zona agrícola, convirtiéndose
luego en un importante centro urbano.
Geográficamente consta de dos áreas bien diferenciadas:
una zona alta con suaves ondulaciones que llegan a los 25
mts. Sobre el nivel del mar (Turdera), y una baja o inundable,
conocida como bailado, correspondiente al valle del Río
de la Matanza o Riachuelo. Por eso pertenece dentro de la
Región Pampena, a la subregión de la Pampa
Ondulada que se extiende desde el Río Carcarañá,
a lo largo del eje fluvial que forman el Paraná y
el Plata, hasta las cercanías de Samborombón
y configura un área discontinúa, quebrada
por ríos y arroyos afluentes del mencionado eje,
con sus respectivos valles.
Los bordes de la meseta sobre esos valles se caracterizan,
en muchos de sus tramos por barrancas que se distinguen
claramente en lugares como Rosario (Santa Fe), San Isidro,
Plaza San Martín y Parque Lezama (Ciudad de Buenos
Aires), entre otros; y hay zonas donde ese borde se torna
desplayado y poco perceptible, pero siempre constituye un
límite en la calidad del suelo. Esta superficie se
caracteriza por sus lomas, palabra que aparece reiteradamente
en la toponimia regional; Lomas de San Isidro. Lomas de
Bernal, Lomas de la Ensenada (hoy ciudad de La Plata) etc.
En contraste con este relieve, la superficie de los valles
es predominantemente plana y en gran parte anegadizo. De
ahí la designación popular de bañados
con que se los denomina.
En la época rural cuando las condiciones naturales
primitivas eran todavía perceptibles, podían
apreciarse diferentes tipos de vegetación y cambios
en la coloración del suelo, más blanquecino
en los bañados que en las lomas, como consecuencia
de los sedimentos dejados por el mar, en sus ingresiones
ocurridas en épocas remotas, cuando ocupó
el Río de La Plata y parte del Paraná y también
sus ríos tributarios con sus valles incluídos
que eran verdaderos brazos oceánicos.
El paisaje natural de nuestra zona presentaba a las Lomas
de Zamora (propiamente dichas) como la superficie ondulada
de una península, rodeada por el agua de mar que
cubría todo cuanto en nuestros días es el
Cuartel Noveno del partido, y también el bañado
de Flores: los actuales barrios de Nueva Pompeya, Barracas
y La Boca; la mayor parte del municipio de Lanús
y la totalidad de Avellaneda, avizorándose a la distancia,
como líneas costeras, las Tomadas de Bernal y de
Quilmes por el este, y las barrancas que se extienden desde
Tapiales hasta Parque Patricios y Parque Lezama por el norte.